abr
27

Estudio sobre preferencias sexuales mediante búsquedas en línea

Dos investigadores, Ogas Ogi y Sai Gaddam, han recopilado información procedente de diversos contenidos de internet, entre ellos más de mil millones de búsquedas en la web acerca de los gustos y preferencias sexuales de los internautas. El estudio se presenta en forma de libro A Billion Wicked Thoughts (que traduciríamos como Mil millones de pensamientos perversos).

Analizar las palabras clave es una tarea habitual para quien desea recopilar información acerca de lo que busca la gente. De esta información extraen los buscadores genéricos gran parte de su poder si tienen la capacidad y habilidad de aplicarlo al mundo publicitario y de los negocios.

En este estudio se examinan el contenido, la frecuencia y la distribución de los gustos sexuales de hombres y mujeres con la finalidad de trazar un mapa de los mismos. Se parte de la suposición que la gente no miente ante un buscador sino más bien que el buscador canaliza realmente las aspiraciones, deseos y gustos sexuales de los usuarios.

La consecuencia más directa es que internet ha alterado el atractivo del sexo real y ha aflorado y amplificado toda una serie de gustos y perversiones sexuales de carácter insospechado.  Así por ejemplo, los investigadores concluyen que las mujeres casi nunca pagan por contenidos pornográficos, que los hombres tienen preferencia por la pornografía explícita en imágenes al contrario que las mujeres que se decantan por leer narraciones eróticas.

Cuando se trata de excitación sexual las preferencias de búsqueda masculina apuntan a mujeres con sobrepeso respecto a las mujeres de bajo peso y fantasean más con el sexo en grupo que las mujeres. Los varones también buscan imágenes eróticas de mujeres maduras entre 40 y 60 años.

En el campo de las parafilias se muestran en una proporción y variedad enormes. Apuntemos algunos términos que aparecen en los buscadores como  Yiff, plushofilia o Sploshing. 

Fuentes: Psichology Today y A Billion Wicked Thoughts

Comentar