May
16

Los resultados de las búsquedas deberían estar protegidos por la primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos

La multiplicación de demandas judiciales contra Google por parte de diversos individuos y colectivos ha impulsado a la compañía de Mountain View ha solicitar un estudio a Eugene Volokh, un prestigioso experto sobre la libertad de expresión de la universidad de UCLA.

Su principal conclusión es que los resultados que genera un motor de búsqueda deberían estar protegidos por la primera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, es decir, se enmarcarían dentro del proceso de libertad de expresión. Google, como cualquier medio de comunicación, podría confeccionar y organizar una lista de resultados como considerase oportuno, igual que un periódico elabora listas de los libros más vendidos o que un crítico culinario publique su lista de los mejores restaurantes del mundo.

Este alegato supone un sólido argumento contra todos aquellos que pretenden pleitear acerca del perjuicio que les ocasiona Google al ser eliminados o postergados en las primeras posiciones de los resultados de una consulta acusando al buscador de monopolio y de posición dominante. La interferencia judicial de terceros (empresas o gobiernos) perdería mucho peso de prosperar esta interpretación del derecho.

Si contemplamos a Google como una simple empresa de servicios de información por internet, se entiende que su principal valor es la fuerte relevancia entre lo que los internautas buscan y el buscador ofrece. Este vínculo sólo se romperá si los usuarios consideran que lo que ofrece Google no es relevante para sus intereses.

Fuente: Poynter.

 

 

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